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UCRANIA

Polémica con SoB: El sudeste de Ucrania y la política de los marxistas

El proceso revolucionario en Ucrania, uno de los más agudos y contradictorios de la actualidad, se encuentra atenazado por dos grandes fuerzas contrarrevolucionarias.

Por un lado está el nuevo gobierno entreguista del oligarca Petro Poroshenko que, al mando de los bandidos imperialistas del FMI y la Unión Europea (UE), continuará el brutal ataque contra la clase obrera y el pueblo ucranianos que comenzó el gobierno de Turchínov-Yatsenyuk.

Por el otro, actúa el reaccionario gobierno de Vladimir Putin, representante de la histórica opresión nacional de Rusia sobre Ucrania, que sufrió un duro golpe con la caída de Yanukóvich y también lanzó una ofensiva contrarrevolucionaria para mantener a Ucrania dentro de su “zona de influencia”, arremetida que encontró su pico más alto en la ocupación militar y la posterior anexión de Crimea1

Como decimos en nuestra última declaración: “Tanto el nuevo gobierno ucraniano como Moscú comparten la política de descargar sobre los trabajadores la crisis que ellos provocaron y apuestan a cerrar el proceso revolucionario. Unos como otros son agentes del imperialismo. Pero, en ese marco, disputan tajadas de la cuota de explotación y saqueo de los recursos ucranianos”2

La contrarrevolución en Ucrania es una criatura de dos cabezas y ambas deben ser cortadas por la acción independiente de la clase obrera y las masas populares, tanto del oeste como del sudeste del país.

Por eso decimos que es fundamental la unidad de la clase obrera ucraniana en contra de ambos proyectos burgueses contrarrevolucionarios, para luchar contra la colonización impulsada por Poroshenko-FMI-UE y contra cualquier movimiento separatista que divida a los trabajadores y atente contra la soberanía y la unidad territorial de Ucrania.

Sólo una política independiente de esta naturaleza es conducente para la conquista de una Ucrania independiente, unida y socialista.

La posición del estalinismo…

Lamentablemente no es esta la posición de la mayoría de la izquierda. El estalinismo, en sus diversas variantes, entre las cuales contamos al castro-chavismo, desde el comienzo se ha posicionado en contra del proceso revolucionario ucraniano y en defensa de oligarcas asesinos como Yanukóvich, identificados con el mantenimiento de la opresión nacional rusa y la colonización imperialista del país.

Estas corrientes aíslan y absolutizan las contradicciones del proceso, como la existencia de ilusiones en la UE y la presencia de organizaciones nacionalistas de ultraderecha y neonazis durante las protestas en la plaza Maidán, para concluir que todo se trató de un “golpe fascista financiado por la CIA y la UE”.

Según la lógica de esta posición, la ocupación militar y el referéndum secesionista impulsado por Putin, que llevó a la anexión de Crimea a Rusia, y el separatismo de sectores pro-rusos que ahora se desarrolla en el sudeste de Ucrania serían una respuesta justa y progresiva ante la supuesta “victoria del nazifascismo” en Kiev.

De esta forma, el estalinismo repite en Ucrania el mismo libreto que usa en Libia y Siria: cuando las masas populares se levantan contra gobiernos burgueses que esta corriente apoya, presenta esos procesos como parte de una “conspiración mundial imperialista” y se ubica al lado de esos regímenes opresores en contra de los pueblos.

Con esta lógica, el estalinismo en general y el castro-chavismo en particular sostuvieron a Yanukóvich y actualmente apoyan en Ucrania cualquier acción proveniente del “campo” liderado por Putin, presentado por su propaganda como una especie de nuevo “líder antiimperialista”, asociado nostálgicamente a un renacido “poder soviético” que estaría encabezando a los “no alineados” en medio de una suerte de reedición de la “guerra fría” contra los Estados Unidos.

…Y sus repetidores, dichos “trotskistas”

En este marco, corrientes que se reivindican trotskistas han cedido a las presiones del castro-chavismo y, aunque con argumentos aparentemente más “izquierdistas”, llegan a las mismas conclusiones. Ya vimos este triste fenómeno en los casos de Libia y Siria. Ahora lo presenciamos en Ucrania.

Es el caso de Socialismo o Barbarie (SoB), corriente internacional a la cual pertenece el Nuevo MAS argentino. Sus análisis sobre la situación ucraniana –especialmente a partir de los acontecimientos en el sudeste de ese país– han sido tan frecuentes como coincidentes, en líneas generales, con las posiciones castro-chavistas y del mismo Putin en al menos tres puntos principales: 1- Las protestas en la plaza Maidán y la caída de Yanukóvich; 2- La comprensión sobre el derecho a la autodeterminación de las naciones desde la óptica marxista; 3- A partir de este último punto, su posición ante la anexión de Crimea y la autodenominada “República Popular de Donetsk” (RPD).

Caída de Yanukóvich: ¿Fue o no una victoria democrática?

SoB critica nuestra caracterización de que la caída de Yanukóvich haya sido una enorme victoria democrática de las masas, una primera gran conquista de un proceso revolucionario que se abrió y está en curso, debido a que “en la conciencia de los sectores de masas que detonaron el Euro-Maidan, primasen las ilusiones sobre la Unión Europea y no la perspectiva del socialismo ni nada que se le parezca”3 y al hecho de que tras su caída surgió “un gobierno títere de EEUU, la UE y el FMI, integrado por oligarcas o sus agentes, más una buena cuota de nazifascistas”4.

El esquema de SoB es así: como las masas no tenían una “perspectiva socialista” y confiaban en la UE y, en reemplazo de Yanukóvich asumió un gobierno pro-imperialista y con participación de representantes de la ultraderecha, el proceso fue reaccionario en su conjunto; hubo una derrota de las masas y una victoria del imperialismo y el nazi-fascismo.

Este razonamiento sectario, que pone un signo igual entre los procesos progresivos de lucha de las masas explotadas contra los gobiernos y regímenes capitalistas con sus direcciones contrarrevolucionarias, parte de negar la realidad, que es siempre contradictoria.

La actual situación internacional, donde se manifiesta una agudización de la crisis de dirección revolucionaria, hace que se den victorias parciales que luego son usurpadas por direcciones contrarrevolucionarias. Pero no por ello dejan de ser victorias en las cuales las masas trabajadoras realizan experiencias de lucha fantásticas. Incluso pueden ser conducidas a derrotas posteriores por esas direcciones contrarrevolucionarias, pero esto siempre estará en disputa, pues estamos hablando de procesos vivos.

Esta es una verdad que cualquier obrero que alguna vez haya participado de una huelga entiende y reconoce, pues nadie con alguna noción de la lucha de clases dejaría de apoyar, por ejemplo, una justa huelga de los trabajadores sólo porque esta tenga una dirección traidora. Al contrario, apoyamos a fondo la huelga y desde esa posición se la disputamos a la burocracia.

Por eso, un esquema mecánico y subjetivista como el de SoB terminará invariablemente en la esterilidad política y en el oportunismo, negando los procesos mismos y, en ese sentido, cerrando la posibilidad misma de disputarlos a las direcciones contrarrevolucionarias con una política independiente que pueda superar esa dramática contradicción y construir una dirección marxista revolucionaria en el seno de las luchas de las masas, con los límites inevitables y en la forma como ellas se dan. El resultado práctico de esta visión sectaria es, en síntesis, la peor de las capitulaciones: es la renuncia a la lucha por construir una dirección revolucionaria.

Además, en el caso de SoB, existe otro problema que es de método. Ellos falsifican nuestra posición y el propio legado teórico de Nahuel Moreno cuando nos acusan de sostener que las victorias democráticas o el triunfo de revoluciones políticas democráticas contra regímenes dictatoriales “en sí” llevarían “objetivamente” al socialismo. Esto es falso. Tratamos estos procesos como conquistas importantes, pero siempre en el marco de procesos revolucionarios en los cuales los revolucionarios debemos seguir, apoyándonos en tales victorias, peleando por la toma del poder obrero y el socialismo.

Este extravío teórico lleva a corrientes como SoB a citar en sus artículos los análisis “serios” de “marxistas” como Boris Kagarlitsky, que dice: “Por eso Maidan, independiente de las consignas que planteaba, en su base tenía un programa de desmonte de la democracia. Yanukovich era un gobierno corrupto pero democrático, algo muy conocido en América Latina”5.

Curioso concepto de “democracia”, inclusive de la burguesa, el que defiende el analista predilecto de SoB, que califica de “democrático” a un oligarca que gobernaba casi con poderes absolutos6 y que mandó aplastar a sangre y fuego a los manifestantes en la plaza, lanzando sobre ellos a las Berkut (tropas de élite de la policía)7 y a decenas de francotiradores que asesinaron a más de cien personas8.

Pero SoB debería ser consecuente con su esquema. Si Yanukóvich era un “gobierno democrático” que se enfrentaba a un movimiento de “desmonte de la democracia”, “hegemonizado crecientemente por los fascistas de Svoboda y los neo-nazis de Pravyi Sektor, llevando las insignias Wolfsangel usadas por las Waffen-SS”9 y desde el vamos a favor de “la subida del pro-occidental Yatsenyuk y de los fascistas de Svoboda”10, debería decir claramente, como hacen los estalinistas, que estaba con Yanukóvich y a favor de aplastar a ese movimiento esencialmente “nazi-fascista”.

En el mismo sentido, si un mínimo de coherencia asistiera a nuestros críticos, aunque sin darle apoyo político, deberían exigir el retorno incondicional de Yanukóvich, supuesto presidente “democrático” derrocado por un movimiento esencialmente “neo-nazi”.

Al respecto, si lo que vimos durante el derrocamiento de Yanukóvich fue un fenómeno de una especie de neo-nazismo con peso de masas y “hegemónico”, SoB debería explicar por qué Svoboda y el Sector de Derecha, en las recientes elecciones obtuvieron sólo 1,17% y 0,67% de los votos, respectivamente11].

Para nosotros, la “falta de perspectivas socialistas” de las masas y la asunción de un gobierno neo-liberal, pro-imperialista y con presencia de partidos de ultraderecha, que usurpó la victoria democrática que significó derrocar a Yanukóvich, son consecuencia, ante todo, de la ausencia de una dirección obrera y revolucionaria.

Pero esto no resta importancia a esa victoria democrática ni, mucho menos, invalida el proceso revolucionario que la acción de las masas, con todas sus confusiones y limitaciones, abrió en Ucrania, y que está en curso.

Lo determinante en Ucrania es que Maidán inició un proceso de enfrentamiento abierto entre revolución y contrarrevolución que ni el nuevo gobierno ni el imperialismo ni Putin están pudiendo controlar ni estabilizar.

Esto es así porque las masas hicieron una experiencia acelerada y se sienten victoriosas. Se enfrentaron y derrotaron a la policía (después la hicieron ponerse de rodillas para pedir perdón públicamente por la represión), abrieron una crisis en el Ejército y echaron del poder a un oligarca autoritario visto como el agente de la dominación rusa. Este sentimiento de “es necesario luchar y es posible vencer” será muy importante para futuros enfrentamientos contra los planes de ajuste que comenzó a implementar Kiev.

Sólo comprendiendo el proceso de conjunto, con sus contradicciones y sus límites, será posible intervenir en él para construir una dirección revolucionaria que conduzca las acciones heroicas de las masas ucranianas hacia la toma del poder y el socialismo.

Las visiones esquemáticas de corrientes como SoB son estériles para este objetivo central.

Una falsificación del leninismo para abandonar la lucha por la unidad de Ucrania

Es notable como SoB, que siempre asume una postura arrogante y profesoral cuando polemiza con otras corrientes, se pierde en la telaraña de sus propias contradicciones, producto de sus esquemas erráticos para analizar la realidad.

Otro argumento de esta corriente para negar la victoria popular en Maidán fue que ese proceso ponía en el “orden del día el peligro de una partición de Ucrania”[12]. A partir de allí, en varias ocasiones repite que “desde el comienzo” sus notas “alertaban” que “está en juego la unidad nacional de Ucrania”[13]. No obstante estos “alertas”, SoB no tuvo empacho en apoyar la anexión de Crimea por parte de Putin y todo el movimiento separatista que se concreta en la autodenominada “República Popular de Donetsk”.

Es así que SoB no vio lesión alguna a la “unidad nacional de Ucrania” en la ocupación militar y la anexión de esta península por Rusia, en marzo pasado. Es más, resultan divertidos los malabarismos y eufemismos que usan para esconder la grosera agresión de Putin a Ucrania cuando se refieren a ese despojo como la “‘migración’ a Rusia de la península de Crimea”[14]. Esta jocosa imagen hasta da la impresión de que Crimea se fue “caminando” hacia los brazos del Kremlin.

Para los comentaristas de SoB, lo de Crimea no fue ninguna anexión por parte de Putin sino significó, simplemente, “recoger del suelo una fruta madura”[15], pues para esta corriente “Crimea, de población mayoritariamente rusa con una minoría tártara, nunca había sido parte de la Ucrania histórica”[16]. Además, la “migración” se dio a partir de un referéndum que dio al hecho una “legitimidad democrática; una legitimidad que hoy no tiene, por ejemplo, el gobierno de Kiev”[17].

Este es exactamente el discurso de Putin y de todo el estalinismo para justificar la anexión de Crimea. Cuando SoB habla de una “población mayoritariamente rusa con una minoría tártara, nunca había sido parte de la Ucrania histórica” simplemente “olvida” que la actual Crimea, mucho antes del “traspaso” de este territorio a Ucrania por Kruschev en 1954, era una nación-estado tártara que fue anexada en 1783 por el imperio zarista. También “olvida” que la actual “mayoría rusa” en Crimea fue producto de una rusificación brutal impulsada por los zares y por un genocidio contra la población tártara –en el cual murieron entre 200 y 250 mil personas– impulsado por Stalin en 1944, configurando una de las más brutales y criminales limpiezas étnicas de la historia moderna[18].

Crimea, a lo largo de más de dos siglos se transformó en un enclave ruso, es decir, un territorio ocupado por una población mayormente trasplantada (a partir de la expulsión y la limpieza étnica de la población autóctona, los tártaros de Crimea) para garantizar el control total de la base naval en Sebastopol, histórico puesto militar de avanzada de los intereses rusos en la región, desde su época imperial.

Fue por este motivo que nos opusimos al referéndum separatista en Crimea. No sólo por estar impulsado por Putin y ser realizado en medio de una ocupación militar, sino porque esa “población rusa” no tiene ningún derecho de autodeterminación nacional, entendido en el concepto marxista-leninista de “separación” y derecho a la “formación de un Estado nacional Independiente”[19].

La comparación de Crimea es con Malvinas

Por esto, es completamente equivocada la equiparación que hace SoB de la población rusa étnica o rusófona de Crimea con los casos de Catalunya y Euzkadi. Estas últimas son nacionalidades oprimidas dentro del Estado español; los “rusos” de Crimea no son ninguna nacionalidad oprimida, al contrario, son parte de un enclave que es producto del brutal chovinismo gran ruso, que oprime a Ucrania y a las demás ex repúblicas soviéticas no rusas.

Defender el derecho democrático de “autodeterminación nacional” de los rusos en Crimea sería lo mismo que defender ese derecho para los kelpers de Malvinas y reconocer sus aspiraciones “voluntarias” de mantener ese territorio argentino bajo dominio británico, expresadas en los farsantes “referéndums” que impulsa Londres.

Pero esta posición de SoB, que justifica la agresión del opresor gran ruso en Crimea se agrava cuando la mantiene en el caso de las regiones del sudeste de Ucrania, a las cuales sí considera “históricamente parte de Ucrania”[20].

Aún así apoyaron el referéndum separatista del 11 de mayo, resaltando su “carácter masivo” y el “derecho a decidir” de la población ruso étnica y rusófona de esas ciudades, lo cual demuestra que el peligro que alertaban sobre la “unidad de Ucrania” era mera palabrería.

¿Habrá alguna “explicación teórica” para el apoyo de SoB a estos atentados a la unidad de Ucrania, aún cuando dicen estar a favor de ella?

SoB responde: “estamos por la unidad nacional de Ucrania. Pero necesariamente la unidad nacional debe ser voluntaria (…)”[21]. Y refuerzan esta idea: “para los socialistas revolucionarios, la unidad nacional de ese país o de cualquier otro debe ser libre y voluntaria. No se puede sostener poniendo una pistola en la cabeza de un sector de la población, y negándole su derecho a decidir si se separa o no”[22].

Es decir, en cualquier país, bastaría que “un sector de la población” (ni siquiera hablan de “nacionalidad”) tenga la “libre voluntad” de separarse de tal o cual Estado nacional y los socialistas revolucionarios invariablemente deberíamos reconocerle ese “derecho”.

Para justificar esta posición, SoB da una cita de “El derecho de las naciones a la autodeterminación” escrito por Lenin en 1914, que transcribimos tal como está en el sitio web de SoB:

“Noruega está ligada a Suecia por lazos geográficos, económicos y lingüísticos no menos estrechos que los lazos que unen a muchas naciones eslavas no rusas a los rusos. Pero la unión de Noruega a Suecia no era voluntaria…”[23].

En ese texto, efectivamente Lenin defendía el derecho a la separación de los noruegos del Estado sueco, pues la “unión de Noruega a Suecia no era voluntaria”. El problema es que SoB omite la otra parte de la cita, cortando el párrafo a la mitad. Consideramos oportuno hacer justicia al método de discusión marxista y facilitar al lector la cita completa de Lenin, extraída de la misma fuente de SoB:

“Noruega está ligada a Suecia por lazos geográficos, económicos y lingüísticos no menos estrechos que los lazos que unen a muchas naciones eslavas no rusas a los rusos. Pero la unión de Noruega a Suecia no era voluntaria, de modo que Rosa Luxemburgo habla de “federación” completamente en vano, sencillamente porque no sabe qué decir. Noruega fue entregada a Suecia por los monarcas durante las guerras napoleónicas, contra la voluntad de los noruegos, y los suecos hubieron de llevar a Noruega tropas para someterla”[24].

Es decir, la “unión de Noruega a Suecia no era voluntaria” porque Noruega era una nación que había sido anexada a Suecia, contra la voluntad de los noruegos, a partir de la fuerza de las armas. Es en este contexto histórico concreto, que SoB oculta a sus lectores, que Lenin defendía incondicionalmente “la libertad de separación de Noruega”[25].

El marxismo, al contrario de la concepción de SoB, si bien en la generalidad de los casos está en contra de la creación de múltiples “mini-estados”, defiende el derecho incondicional a la autodeterminación nacional (separación) de las nacionalidades oprimidas.

En este marco, ¿es la población de origen ruso y rusófona del sudeste de Ucrania una nacionalidad oprimida dentro del Estado ucraniano? De ninguna manera. Mucho menos la población ruso étnica de Crimea. Al contrario, siempre han sido los ucranianos los oprimidos por Rusia.

La terrible “cárcel de los pueblos” se expresó en Ucrania en invasiones y ocupaciones militares, genocidios, prohibición de la lengua ucraniana, etc. Sólo para dar una idea de la brutal “rusificación” en este último aspecto, aún en 1987, del total de escuelas en las principales ciudades sólo 16% enseñaban en idioma ucraniano, contra 84% que lo hacían en ruso[26].

No caben, por lo tanto, ninguna de las falsas comparaciones que hace SoB de estas poblaciones con los catalanes, vascos o noruegos.

La revolución que está en curso en Ucrania debe servir, además, para que las corrientes que se dicen revolucionarias –más aún las que se reclaman trotskistas– recuperen todo el legado teórico de Trotsky sobre la cuestión de la opresión nacional que Rusia ejerce sobre Ucrania hace siglos. Al respecto, Trotsky fue categórico:

“La burocracia también estranguló y saqueó al pueblo de la Gran Rusia. Pero en las cuestiones ucra­nianas las cosas se complicaron aun más por la masacre de las esperanzas nacionales. En ninguna otra parte las restricciones, purgas, represiones y, en general, todas las formas de truhanería burocrática asumieron dimen­siones tan asesinas como en Ucrania, al intentar aplastar poderosos anhelos de mayor libertad e inde­pendencia profundamente arraigados en las masas”[27].

Es fundamental, contra el aluvión ideológico estalinista, que intenta negar la opresión histórica de Rusia sobre Ucrania[28], al cual muchos “trotskistas” se adaptan, que las nuevas generaciones de marxistas estudien las enseñanzas generales de Lenin sobre el problema nacional:

“Es necesario distinguir entre el nacionalismo de la nación opresora y el nacionalismo de la nación oprimida, entre el nacionalismo de la nación grande y el nacionalismo de la nación pequeña.

“[…] el internacionalismo por parte de la nación opresora, o de la llamada nación “grande” (aunque sólo sea grande por sus violencias, sólo sea grande como lo es un esbirro) no debe reducirse a observar la igualdad formal de las naciones, sino también a observar una desigualdad que de parte de la nación opresora, de la nación grande, compense la desigualdad que prácticamente se produce en la vida.

“Quien no haya comprendido esto, no ha comprendido la posición verdaderamente proletaria frente al problema nacional; en el fondo sigue manteniendo el punto de vista pequeñoburgués, y por ello no puede por menos de deslizarse a cada instante al punto de vista burgués”[29].

“Silencio en la noche” ante el separatismo…

El plan de ajuste brutal, que el gobierno en Kiev impulsa, ataca al conjunto de los trabajadores, tanto los del oeste como los del este. Estos ataques, como veremos, están despertando un progresivo proceso de lucha obrera en algunas ciudades del sudeste. Sin embargo, es un error tan grave como común en la mayoría de la izquierda, confundir estos procesos de lucha obrera con las acciones armadas y la propia conformación de la “República Popular de Donetsk”. Son cosas totalmente diferentes.

Así lo exponemos en nuestra última declaración: “Hay una lucha nacional progresiva de Ucrania como nación oprimida, tanto contra la opresión rusa histórica como contra el imperialismo mundial. Esa lucha debe continuar, y se expresa hoy en el enfrentamiento al gobierno de Kiev y a las políticas de la UE-FMI y de Moscú. Eso nada tiene que ver con el actual intento secesionista expresado por la República Popular del Donetsk y el criminal intento separatista encabezado por las organizaciones que realizaron el referéndum del 11 de mayo, que debe ser rechazado por la clase trabajadora ucraniana y del mundo”[30].

Una muestra de las posiciones estalinistas sobre la caracterización de los acontecimientos en el sudeste ucraniano la encontramos en un artículo de James Petras que cita el Partido Comunista Brasileño: “El gobierno en Kiev es producto de un golpe financiado por los EEUU (…)”[31] y la RPD y sus milicias serían: “Los Consejos Obreros y Populares en Ucrania Oriental son un embrión de la democracia socialista. Las milicias populares son el germen de un Ejército de Liberación”[32].

Pues bien, una vez más, la visión de los hechos que tiene SoB es esencialmente la misma: “El levantamiento del Este es, socialmente, la rebelión de la región industrial y obrera de Ucrania”[33]. Afirman que sería una sublevación “armada y que en los hechos ejercía el poder en las principales ciudades del este”[34] y muy progresiva y opuesta al Maidán pues “se ven banderas rojas con la hoz y el martillo en concentraciones que se hacen alrededor de la estatua de Lenin”[35].

En el mismo sentido, intentando pintarle un “carácter masivo” y progresivo a la RPD resaltan que “los referéndums en los oblasts de Donetsk y Lugansk tuvieron una concurrencia masiva”[36] y que “La declaración de la República Popular de Donetsk también habla de propiedad social”[37], etc.

Esta es, nuevamente, la repetición con barniz “marxista” que hace SoB de los “Consejos Obreros” y el “Ejército de Liberación” que el estalinismo ha inventado para apoyar el separatismo pro-ruso.

Como dijimos, existe una desconfianza y un descontento enormes en sectores del movimiento obrero en ciudades del sudeste de Ucrania, en contra del gobierno central en Kiev y los brutales ataques al nivel de vida que viene aplicando. Esto es muy progresivo, pues demuestra un espacio importante para impulsar una política independiente de la clase obrera contra Kiev y contra Moscú, fundamental para que el proceso revolucionario pueda avanzar. Pero estos incipientes pero importantísimos procesos de lucha obrera independientes son lo opuesto a la República Popular de Donetsk y a la de Lugansk.

En nuestra última declaración saludamos los valiosos ejemplos de los mineros de Kryvyi Rih (Dnipropetrovsk), que son del sudeste y que apoyaron la lucha en Maidán y ahora reivindican la necesidad de un “Maidán obrero”. Ellos luchan contra los planes de ajuste de Kiev pero también luchan contra el separatismo y están por la unidad del país. En este marco, reivindican la unidad de la clase obrera del este y del oeste para luchar contra los oligarcas rusos y ucranianos.

Este proceso se ve también en otras ciudades mineras como Krasnodon (Lugansk) y Mariupol (Donetsk), donde miles de obreros que trabajan en las minas del oligarca Akhmetov salieron a las calles a expresar su apoyo a una “Ucrania unida” y a expulsar a los separatistas armados pro-rusos del ayuntamiento y otros edificios públicos[38]. Estos hechos demuestran que está planteada una posibilidad real de que los trabajadores controlen la situación, enfrentando a los separatistas pro-rusos y al gobierno pro-imperialista de Kiev, y también a los oligarcas locales como Akhmetov.

¿Cuál es el motivo del “silencio en la noche” de SoB sobre estos reales procesos obreros progresivos?

Al contrario de la opinión de que la autoproclamada RPD expresaría “la rebelión de la región industrial y obrera de Ucrania”, los hechos vienen mostrando que la RPD es la materialización de un proyecto separatista que está cada vez más aislado, y que los reales movimientos obreros y populares se están volviendo en contra del mismo una vez que su programa de división del país y anexión a Rusia quedó claro.

La RPD y el referéndum secesionista que impulsaron sus líderes no pueden ser de ninguna manera apoyados por los revolucionarios. Es un movimiento reaccionario que, siguiendo la línea de la anexión de Crimea por Rusia, propone la partición de Ucrania para crear un nuevo país llamado "Novorosia" (Nueva Rusia)[39] .

Este proyecto quedó expresamente claro después del referéndum tramposo que la RPD organizó a favor de una abstracta idea de “independencia”[40].

Al día siguiente, Denis Pushilin, uno de los líderes de la RPD, leyó una declaración “oficial” que dice: “partiendo de la expresión de la voluntad popular de la República Popular de Donetsk y con objeto de restablecer la justicia histórica pedimos a la Federación Rusa examinar el tema de la incorporación de la República Popular de Donetsk a la Federación Rusa”[41].

Recientemente, con motivo de las elecciones, Andrei Purgin, viceprimer ministro de la RPD fue enfático en ese sentido: “esto ya no es Ucrania, así que no hay nada que votar. Es una elección para elegir el presidente de un país extranjero (…) Nuestro proyecto de recuperar Nueva Rusia afecta a más provincias además de Donetsk y Lugansk y necesitamos tiempo”[42].

Este proyecto secesionista es nefasto pues, si llegara a concretarse, Ucrania perdería 26,2% de su población y 18,5% de su territorio (incluida Crimea); una región responsable por 15% del PIB y que concentra 12% de los recursos naturales[43].

… y ante los líderes nazi-fascistas pro-rusos

Es curioso, además, como SoB, que correctamente denuncia a las organizaciones nazi-fascistas como Svoboda y el Sector de Derecha, mantiene otro “silencio” en relación a los líderes de la supuesta “rebelión obrera” que estaría representada en la RPD. Este no es un tema menor, pues todos ellos son nacionalistas pro-rusos extremos y ligados a organizaciones también nazi-fascistas rusas.

El “primer ministro” de la RPD, Alexander Borodai, es un ruso que se presenta como el principal arquitecto de la anexión rusa de Crimea: “Lo que está pasando en el este de Ucrania forma parte del mismo proyecto geopolítico. El territorio de Crimea está estrechamente conectado con el de Donbás, y la gente que alentó los movimientos es la misma. Así que cuando acabé mi trabajo en Crimea, automáticamente me vine para acá”, declaró[44].

El comandante en jefe de todos los grupos armados de la RPD es también ruso y dice llamarse Igor Strelkov, siendo en verdad Igor Guirkin, oficial del servicio de inteligencia militar ruso[45].

Pável Gúbarev, nombrado “gobernador popular” de la RPD, es conocido por los mítines para el Partido de las Regiones (PR) del ex presidente Víctor Yanukóvich, que organizaba antes de la crisis del Maidán[46].

Viacheslav Ponomariov, “alcalde popular” de Slaviansk, es uno de los que más interpela para pedir apoyo y armas a Putin[47].

En realidad, el núcleo político de quienes están dirigiendo la autoproclamada RPD es un movimiento fundado ya en 2005 y que se llamaba justamente “República de Donetsk” (“Donetskaya Republika”). Entre sus fundadores se cuentan Aleksandr Tsurkan, Andrey Purgin y Oleg Frolov; el primero hasta hace un año también integraba el comité electoral de Yanukóvich; los demás integraban la poderosa y pro Putin “Unión Euroasiática de la Juventud” (Evraziyskiy Soyuz Molodezhi), una organización de extrema derecha muy cercana al Kremlin, fundada por el neo-fascista ruso Aleksandr Dugin, profesor de la Universidad Estatal de Moscú y asesor de la presidencia sobre la Duma rusa. De este movimiento también forma parte el neo-nazi Aleksandr Matyushin, conocido en los medios neo-fascistas con el sobrenombre “Varyag” e integrante de la organización neo-fascista rusa “Imagen Rusa” (“Russkiy Obraz”).

A finales de enero, cuando comenzaba la crisis más aguda en Maidán, se realizó en Donetsk una reunión de esos grupos de extrema derecha. Participaron movimientos como “Patriya”, los neo-nazis de “Unidad Eslava” (“Slavyanskoe Edinstvo”) y “Taganrog Blanco” (“Bely Taganrog”) de Rostov e hinchas ultra del equipo de fútbol Shakhtar. El encuentro se titulaba “El ‘proyecto Ucrania’ como amenaza para el mundo ruso” y resolvió crear un “comité de organización” para la “defensa de la ciudad” y “grupos movibles, capaces de moverse rápidamente en cualquier momento”[48].

De la misma forma, el núcleo central de las denominadas “autodefensas” de la RPD son grupos paramilitares nazi-fascistas que existen desde mucho antes de la crisis actual y que cuentan con la participación directa de militares rusos, como sus propios líderes lo reconocen[49].

Como ejemplo, citamos a la organización paramilitar “Unidad Nacional Rusa”, una organización fascista con “decenas de miles de miembros” que tiene presencia en más de 400 ciudades rusas y que recientemente llamó a formar un “cuerpo de voluntarios” para ayudar a sus “hermanos ortodoxos rusos” en el este de Ucrania[50].

Entre las organizaciones militares mejor preparadas están también el “Batallón Vostok” y “Oplot”. A esta última responde Miroslav Rudenko, uno de los líderes de la RPD, y defiende abiertamente la pertenencia del sudeste de Ucrania al ex imperio ruso. Oplot sostiene que, tras su independencia, Ucrania “se afirmó primero como una entidad diferente de Rusia y después como una entidad antirrusa”[51]. Otro dirigente de la RPD, Zajárchenko, confiesa que Oplot “era la única organización que pedía armas para poner orden en el país”[52] durante las protestas contra Yanukóvich en Kiev.

Entre las “milicias populares” también encontramos, finalmente, a buena cantidad de efectivos de las disueltas Berkut. Muchos de estos soldados se habían unido a los separatistas de Crimea y pasado a las tropas rusas. En este sentido, las ex Berkut del sudeste de Ucrania se sumaron a las fuerzas de la RPD a pedido de sus ex colegas de Crimea[53].

Estos hechos echan por tierra las versiones estalinistas que pretenden presentar a estos dirigentes y a estos grupos armados nazi-fascistas como parte de una “rebelión obrera” o como luchadores “antifascistas”. Acontece lo contrario: los procesos incipientes pero muy progresivos de luchas obreras, como vimos, se dan en contra del proyecto separatista de la RPD.

En este sentido, es escandaloso que, aun reconociendo que la RPD tiene un proyecto separatista con “dos variantes programáticas que se expresan en la rebelión del Este ucraniano, la de un federalismo extremo (que incluiría también las áreas de relaciones exteriores, medidas económicas y comercio exterior) o la de incorporarse directamente a la Federación Rusa”[54], exijan a Putin (al unísono con los dirigentes rusos de la RPD) una intervención más decidida, incluso mandando armas para esos grupos separatistas y neo-nazistas.

Es así que acusan a Putin de tener una política “siniestra”, “pérfida”, “cobarde” y “pusilánime” porque “no provee ni un cartucho a los ‘pro-rusos’ del Este ucraniano”[55], “… y ni hablemos de armamento pesado ni menos de soldados rusos con el disfraz que sea…”[56] , lo cual, para SoB, configura una “traición de Putin a las mayorías sublevadas del este de Ucrania”[57]. Preguntamos a SoB: ¿Si Putin “traicionó” a las “mayorías sublevadas” es porque alguna vez estuvo al lado de ellas?

La conclusión coherente que se desprende de estas “críticas” de SoB a la “traición” de Putin no puede ser otra que: ¡Putin: intervenga YA en el sudeste de Ucrania!; ¡Putin, déjese de discursos y mande armas para la RPD! El resultado de una política de este tipo no sería otro que la anexión –como ocurrió con Crimea– del sudeste de Ucrania.

Todas estas cuestiones demuestran que, atrapada en las contradicciones de sus propios desvaríos teóricos, la dirección de SoB no tiene una política independiente ante el proceso revolucionario en Ucrania. Al contrario, han caído, más o menos conscientemente, en la trampa mortal del “campismo” que propone el estalinismo, alineándose objetivamente tras las acciones de Putin y de los secesionistas de la RPD.

Por nuestra parte, seguiremos sosteniendo que el avance de la revolución en Ucrania pasa por enfrentar sin medias tintas y derrotar a las dos amenazas contrarrevolucionarias que la acosan, tanto a la representada por los saqueadores imperialistas y el gobierno de Kiev como a la que se materializa en la política de Putin y el separatismo pro-ruso. Ante esta doble amenaza contrarrevolucionaria, sólo una política independiente que luche por la unidad de la clase obrera y por la unidad y soberanía del país puede abrir paso a la revolución socialista, la cual se dará en contra de la ofensiva colonizadora imperialista y contra el opresor gran ruso.


[1]http://litci.org/inicio/newspaises/europa/ucrania/4270-referendo-historia-revolucion-y-contrarrevolucion y http://litci.org/inicio/newspaises/europa/ucrania/4262-ifuera-putin-de-ucrania-ipor-una-ucrania-independiente-y-unida

[2]http://www.litci.org/declaraciones/740-declaracion-litci-europa/4385-declaracion-de-la-lit-ci-sobre-la-situacion-en-ucrania

[3] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2113

[4] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2374

[5] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2508 – Los subrayados son nuestros, salvo se indique lo contrario.

[6] Recordemos que uno de los motores de las movilizaciones del Maidán era la deposición inmediata de Yanukóvich, la derogación de las “leyes represivas” y la anulación de la Constitución de 2010, para recortar poderes al presidente.

[7] Yanukóvich intentó en varias ocasiones mandar el Ejército a reprimir directamente la plaza Maidán. No lo consiguió porque el proceso revolucionario abrió una crisis en la base del mismo, que se expresó en la cadena de mando. Ver: http://pstu.org.br/node/20421

[8] http://pstu.org.br/node/20421

[9] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2113

[10] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2113

[11] http://www.la-razon.com/mundo/Poroshenko-gana-elecciones-presidenciales-Ucrania_0_2058994144.html

[12] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2047

[13] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2128

[14] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2220

[15] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2128

[16] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2220

[17] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2128

[18] http://litci.org/inicio/newspaises/europa/ucrania/4270-referendo-historia-revolucion-y-contrarrevolucion

[19] http://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/derech.htm

[20]http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2220

[21] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2452

[22] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2128

[23] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2452

[24] http://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/derech.htm

[25] http://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/derech.htm

[26] KOWALEWSKI, Zbigniew: Ucrania: despertar de un pueblo, recuperación de una memoria. Revista Correo Internacional número 56, noviembre de 1991.

[27] http://www.ceipleontrotsky.org/La-cuestion-ucraniana (Subrayados nuestros).

[28] En el sitio web del PCB se leen, por ejemplo, cosas como esta: La URSS no existe más. La opresión nacional que se estableció con el tiempo dentro de la URSS sobre Ucrania no existe más, lo que significa que no existe el imperialismo ruso actuando sobre ella. Pero, la opresión nacional que existe hoy es de los ucranianos occidentales contra los ucranianos orientales con mayoría rusa. Si la opresión rusa del pasado sobre los ucranianos explica la rabia de los ucranianos occidentales contra Moscú, no justifica la opresión actual contra los rusos de Ucrania oriental.http://pcb.org.br/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=7462:o-que-diria-lenin-sobre-os-movimentos-separatistas-na-ucrania&catid=138:ucrania

[29] http://litci.org/component/content/article/4276-especialucrania

[30] http://litci.org/declaraciones/740-declaracion-litci-europa/4385-declaracion-de-la-lit-ci-sobre-la-situacion-en-ucrania

[31]http://pcb.org.br/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=7401:na-ucrania-ha-uma-ofensiva-militarizada-com-metas-totalitarias&catid=43:imperialismo

[32]http://pcb.org.br/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=7401:na-ucrania-ha-uma-ofensiva-militarizada-com-metas-totalitarias&catid=43:imperialismo

[33] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2368

[34] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2286

[35] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2452

[36] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2460

[37] http://www.mas.org.ar/?p=1546

[38]http://www.litci.org/declaraciones/740-declaracion-litci-europa/4385-declaracion-de-la-lit-ci-sobre-la-situacion-en-ucrania

[39]http://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2014-05-07/regiones-del-sureste-de-ucrania-quieren-estado-independiente-de-novorossia_251161/. Invocando los mapas del antiguo imperio zarista, Putin utilizó el término Novorosia, para referirse a las regiones del sudeste de Ucrania: “Empleando la terminología zarista, quiero decir que esto no es Ucrania, sino Novorosia. Se trata de Járkov, Donetsk, Lugansk, Hersón, Nikoláiev, Odessa, que en la época zarista no estaban en Ucrania, sino que le fueron entregados más tarde. Sabe Dios por qué” (El País, 19/04/2014). Novorosia fue una provincia zarista que se formó en el siglo XVIII en el territorio conquistado al imperio otomano al norte del mar Negro y que existió hasta 1802.

[40] Sobre la posición de la LIT ante el referéndum en el sudeste ucraniano, ver: http://www.litci.org/declaraciones/740-declaracion-litci-europa/4385-declaracion-de-la-lit-ci-sobre-la-situacion-en-ucrania

[41] http://internacional.elpais.com/internacional/2014/05/12/actualidad/1399909578_267199.html

[42] http://www.abc.es/internacional/20140525/abci-entrevista-andrei-pugin-donetsk-201405241737.html

[43] http://elcomercio.pe/mundo/actualidad/ucrania-podria-perder-185-su-territorio-mayo-noticia-1726191

[44] http://internacional.elpais.com/internacional/2014/05/18/actualidad/1400435500_563668.html

[45] http://internacional.elpais.com/internacional/2014/05/10/actualidad/1399742901_257025.html

[46] http://internacional.elpais.com/internacional/2014/05/10/actualidad/1399742901_257025.html

[47] http://internacional.elpais.com/internacional/2014/05/10/actualidad/1399742901_257025.html

[48] Todas estas informaciones se encuentran en el sitio: http://crisiglobale.wordpress.com/2014/04/29/focus-ucraina-lanima-nera-della-repubblica-di-donetsk/, que reenvía para un relato de ese encuentro a las páginas web http://politikus.ru/articles/12097-vrag-u-vorot-rasskaz-o-konferencii-russkih-nacionalistov-v-donecke.html y http://zavtra.ru/content/view/na-zaschitu-rodnoj-zemli/).

[49] http://sp.ria.ru/international/20140529/160258770.html

[50] http://www.elministerio.org.mx/blog/2014/05/nacionalistas-rusos-ucrania/

[51] http://internacional.elpais.com/internacional/2014/04/30/actualidad/1398886956_295432.html

[52] http://internacional.elpais.com/internacional/2014/04/30/actualidad/1398886956_295432.html

[53] http://es.wikipedia.org/wiki/Rep%C3%BAblica_Popular_de_Donetsk

[54] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2460

[55] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2368

[56] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2368

[57] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=2286